Al día de hoy conseguir cannabis medicinal en México es posible solo de dos formas: importándola o en el mercado gris, el cual es inseguro al no estar regulado.

El estancamiento e ineficacia del Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Control Sanitario para la Producción, Investigación y Uso Medicinal de la Cannabis y sus Derivados Farmacológicos, provoca que pacientes de todas las edades tengan que invertir más dinero en traer de otros países los productos derivados de la marihuana.

Mientras que los que no pueden costear un tratamiento del extranjero se tienen que conformar con adquirir “medicamentos” hechos por particulares, mismos que carecen de un rigor científico y legal.

En el peor de los escenarios, para familias empobrecidas, la posibilidad de que el Estado sea el que proporcione el cannabis medicinal es lejana, esto debido a que los cuadros normativos para la marihuana medica siguen sin emitirse, de acuerdo a lo que manifestó en entrevista para Glocal Media el representante legal de la Fundación Loto Rojo, el abogado, Emmanuel Farias Camarero.

“El Artículo Cuarto transitorio del reglamento señala que La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, incluyendo sus órganos administrativos desconcentrados, tienen noventa días hábiles para la entrada en vigor del reglamento, algo que no ha sucedido (desde enero del 2021)”, explicó.

“Si estas secretarias no despliegan sus facultades, ese reglamento hasta la fecha es ineficaz, es inejecutable para el campo médico, de investigación, de producción, pues, viene siendo un listado enorme de buenas intenciones”, subrayó.

En el Plan Nacional de Desarrollo del Ejecutivo se habla de la necesidad de hacer un cambio en las políticas de drogas para que sean más acorde al paradigma de Derechos Humanos actual, no obstante, en la realidad no hay un avance en ello, según lo expresó el litigante.

“En el Congreso se refleja una falta de consenso, es decir, a pesar de que son múltiples las iniciativas que han pasado, no se llega a un punto de acuerdo para decir este va ser el modelo que más le conviene a México”, refirió.

Lo ideal sería iniciar con un marco regulatorio flexible, que permita evaluar los resultados con datos, información.

“De alguna manera ir modificando la regulación, porque la regulación no tiene que ser perfecta, puede ser perfectible. El detalle es que se tiene dar el salto de valor legislativo, tomar decisión”, enfatizó Farias Camarero.

Por el momento, la ausencia de una legislación completa e integral en torno al tema del cannabis medicinal en México continúa en el olvido, tal y como los pacientes que requieren del tratamiento para llevar una vida de mejor calidad.

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