Después de dos días de gira en México y Guatemala, la vicepresidenta Kamala Harris regresará a Washington con algunos acuerdos firmados y promesas de inversión en la región, pero con la certeza de que la atención al tema migratorio que le encomendó el presidente Joe Biden “no se resolverá de la noche a la mañana”.

“¿Considero este viaje como un éxito? Sí: es un éxito, pues es un camino hacia un progreso. Hemos sido exitosos en tener avances”, declaró Harris en una conferencia de prensa en el hotel Sheraton de la Ciudad de México, horas después de su reunión con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Kamala Harrison, vicepresidenta de los Estados Unidos y Andrés Manuel López Obrador, presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. FOTO: GRACIELA LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM

Indicó que las conversaciones con el mandatario abordaron cuestiones de seguridad, como el tráfico de personas, de armas y de drogas, con una “conversación específica sobre el fentanilo” y sobre los puertos mexicanos como puerta de entrada de precursores químicos.

También hablaron de las restricciones de viaje entre ambos países –después de la reunión, el Departamento de Estado redujo su alerta de viaje a México de 4, “no viajar”, a 3, “reconsiderar su viaje”– y sobre un plan para que México incremente sus visas de trabajadores temporales para personas que entren por su frontera sur, aunque en esta materia “no se hicieron ni promesas ni compromisos, pero lo discutimos”.

Ante la prensa, la vicepresidenta de Estados Unidos ofreció un discurso lleno de obviedades respecto al tema migratorio, basado en la idea de que las personas no salen de sus países por gusto, sino por causas de raíz como la inseguridad o la pobreza, que no dejan de sentirse orgullosos de su lugar de origen, y que atender el tema migratorio implica atender estas causas.

Activistas pro migrantes se manifestaron frente a las instalaciones del Consulado de Estados Unidos en Tijuana para exigir que paren las deportaciones nocturnas. Mencionaron que le dan la bienvenida a la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, en su visita a la capital mexicana, pero desean que no presione al gobierno mexicano en el uso Guardia Nacional para perseguir migrantes. Durante el acto fueron quemadas dos piñatas, una del empresario Claudio X González y la del Tío Sam”. Fuerte operativo policiaco se implementó en la zona. FOTO: OMAR MARTÍNEZ /CUARTOSCURO.COM

Al preguntarle respecto de su exhorto a las personas de Centroamérica para que “no viajen” a Estados Unidos so pena de ser detenidas y regresadas a sus países de origen, Harris explicó que su país genera “esperanza a la gente en esta región”, pero después evadió, insistiendo en que el viaje por México puede ser “muy peligroso”, y reiteró: “debemos atender las causas de raíz por las cuales huyen”.

Añadió: “Si quieres arreglar un problema tienes que ir al lugar donde el problema existe, y si quieres atender las necesidades de la gente, tienes que conocer a esta gente, pasar tiempo con esta gente, porque la única manera de arreglar el problema es entender el problema”.

Con información de Proceso.

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