Las imágenes y videos del hombre que se quitó la vida colgándose sobre la estructura del puente vehicular Gato Bronco son estremecedoras.

Ese suicidio se suma a los más de 866 que se registraron de 2010 a 2019 en Tijuana, de acuerdo a cifras recabadas en las bases de datos del INEGI.

Pero, ¿qué lleva a una persona a realizar un acto como el suicidio?

El entrevista para Glocal Media, el psicólogo Christian Seaman indicó que las personas con rasgos de querer hacerlo, muestran señales como pérdida de interés en actividades sociales y de gusto habitual, al mismo tiempo que se apartan de amistades, la familia y el trabajo.

“Empieza a haber una confusión de las emociones, del por qué no se disfruta, del por qué se sienten tristes y ya cuando se empieza a agravar un poco más, es cuando surgen pensamientos de para qué seguir viviendo. Ya no disfrutan las cosas como antes y piensan en ya no despertar. Esos son focos de alerta en el que uno tiene que prestar mucha atención”, explicó.

Los números sobre los suicidios en Tijuana son preocupantes tras un incremento significativo en los últimos años.

De 2000 a 2009 se promediaron 54 suicidios por año en la ciudad. De 2010 a 2015, la cifra ascendió a 60 casos por año.

Entre 2016 y 2019, la media anual en Tijuana subió a 117 personas que decidieron ponerle fin a su vida.

Las cifras son el reflejo de lo que cientos de personas pasaron en esta frontera.

En ese sentido, Seaman explicó que para alguien que sufre de momentos difíciles de salud mental, la vida normal es difícil de encarar.

“Es como si dentro de su mente hubiera una brisa muy densa que no les permite identificar qué pasa con ellos. Es complicado para ellos poner en palabras lo que realmente sucede y esto crea una sensación de vacío e incomprensión”, mencionó.

De no ser tratado el problema, la situación puede escalar, llegando a un escenario donde la persona pierda el interés por continuar viviendo, de acuerdo al psicólogo.

FOTO: OMAR MARTÍNEZ /CUARTOSCURO.COM

“Como están tan cansados constantemente de estarse sintiendo sin ganas de vivir, completamente tristes, desolados, enojados, pero no saben con qué, la manera más sencilla para ellos es intentar un acto suicida, ya sea tomar pastillas, cortarse las venas, colgarse”, refirió.

Contrario a lo que se piensa y dice que no hay que hablar de suicidio con una persona que tiende a suicidarse, la idea más recomendable es abordar la situación, expuso Seaman.

“Se tiene que poner sobre la mesa para evitar una sobre reacción, además se busca acompañar a las personas que atraviesan por este duro y oscuro camino, con el objetivo de que ellos puedan sentirse sostenidos y hacerles entender que son importantes para el mundo externo”, dijo.

Para quienes están pasando por una crisis considerable que puede tener resultados negativos, existen alternativas médicas que les pueden ayudar a salir del difícil momento que se vive, de acuerdo al psicólogo.

“Si ya han habido intentos de suicidio en el pasado se debe contemplar una intervención psiquiátrica, incluso un internamiento de la persona. Esto porque como psicoterapeutas no podemos estar 24/7 con ellos, pero internados tienen un equipo de apoyo siempre y evitan que la persona culmine con su vida”, apuntó.

“Además se debe incluir a su círculo más cercano, como amistades o la pareja, para crear una red de apoyo emocional a la que la persona pueda recurrir cuando se encuentre con dichos pensamientos”, agregó.

Por último, enfatizó que no hay ver el suicidio como un tema tabú, sino como una situación psicológica que puede y debe ser tratada por especialistas médicos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí